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Actividades Académicas.

mis relatos.

Mis amigos Abióticos (Cuento educativo)

20 Marzo 2015 , Escrito por Franklin Sandino Etiquetado en #Mis relatos.

Mis amigos Abióticos (Cuento educativo)

Aún no era la época del internet, mucho menos de celulares o videojuegos, este joven que después de clase acostumbraba ir al campo y arrancar las ramas de los árboles. lo hacía todas las tardes cuando salía a jugar con su hermana un poco mayor que él, quizás para matar el aburrimiento. En cierta ocasión los hermanos tuvieron una desavenencia por lo que el chico decidió ir a jugar solo, el sitio ideal, la finca de su papá, comenzó su juego de arrancar las ramas y luego deshojarlas, constantemente aquellos chasquidos, el cual parecía proporcionarle mucho placer _las víctimas eran casi siempre los mismos árboles. Había uno muy bajo con el que aún no jugaba, y se le ocurrió hacer lo mismo , pero en el intento de jalar la rama escuchó una voz enronquecedora y vibrante que emanó del tronco : ¡ Antonio! _ese es tu nombre ¡ verdad! _no lo hagas, cada vez que lo haces no sólo nos perjudicas , también te dañas a tí mismo, y a todo los animales.¡ _ ¡Oye tú hablas ¡ ¿Cómo sabes mi nombre? _ ¿Cómo haces para hablar? –preguntó Antonio. – lo he escuchado de tu hermana creo que se llama Noelia, sabes al observar cómo has venido dañando a mis amigos, sentí la necesidad de hablar_.El muchacho aún atónito intentó continuar el diálogo pero sintió temor, por lo que mejor decidió largarse. Asombrado, llegó adónde su hermana y le contó lo sucedido. Noelia que parecía no importarle sus berrinches lo escuchó atentamente y le pareció que eran puras locuras, pero para armonizar nuevamente con él, le dijo: _Realmente no te creo, de todas formas en cuanto salga el sol iremos a la finca,_ a ver si ese tal árbol me quiere hablar. _Estupendo.

Al día siguiente Noelia fue con su hermano que no terminaba de salir del pasmo, llegaron al sitio, y Antonio intentó arrancar nuevamente una rama del mismo árbol. Entonces éste le dijo: ¡No lo hagas! –Ya te comenté ayer por qué _ Noelia intrigada con el acontecimiento se dirigió a él _ Sabes quiero que me expliques, por qué no te gusta la actitud de mi hermano, quizás pueda ayudarte convenciéndolo de que no lo haga –El árbol se dirigió a la chica _Mira no sé si en la escuela se los han explicado, pero en todo caso lo haré: – Yo tengo muchos amigos, queme ayudan a que pueda nutrirme, y al mismo tiempo proporcionarles a ustedes y demás seres vivos el oxígeno,vital para la respiración; te mencionaré quienes son estos amigos: el sol me proporciona luz que capto por mis hojas a través de unas partículas a las que los biólogos llaman clorofila, el suelo me proporciona agua y sales minerales y el aire me proporciona otro gas, el dióxido de carbono, todos estos materiales efectúan una reacción química dentro de mí, y el resultado es el conjunto de sustancias que me nutren y que luego transfiero al resto de organismos. ¡ Captaron¡ -¡claro!- Replicó Antonio, he oído decir que hay mucha contaminación en el aire por exceso de ese gas, el dióxido de carbono – Entonces Noelia se dirigió al árbol _¡Pero tú puedes ayudar a purificar el aire tragándote todo el dióxido de carbono¡ _ ¡Claro!_ pero no lo tragamos simplemente lo captamos también por las hojas, de este proceso resultan muchos beneficios para el planeta y sus habitantes por ejemplo: el clima se vuelve más agradable, producimos abundante oxígeno descomponiendo el agua que absorbemos del suelo, producimos frutos que contienen nutrientes que proporcionan la energía necesaria, y para hacer que esa energía sea útil , tenemos que realizar todo ese trabajo del cual les he hablado, por tanto si no fuese por nosotros ustedes no existieran; es por eso que en vez de dañarnos, quiero que siembren más de nosotros, y verán que las cosas serán distintas. Después de escuchar todo el discurso que aquel árbol les había dado, los chicos se sintieron sin palabras, Antonio acongojado y casi con lágrimas en los ojos le dijo: me siento culpable, prometo nunca más hacerles daño, _Noelia _a mí ni me mires te lo advertí tantas veces, Antonio exaltado gritaba _ ¡Qué hice! ¡Dios! _ ¡Nunca más haré tal cosa!. ¡Qué hice!

· ¡Antonio ¡ ¡Antonio ¡ despierta tienes pesadilla!.

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Fidelidad y Gratitud

20 Febrero 2015 , Escrito por Franklin Sandino Etiquetado en #Mis relatos.

Fidelidad y Gratitud

Allí estaba aquel ingrávido animal quien por más de once años rindió total lealtad a su amo, ahora todo desmedrado, agonizante, avasallado por la edad, apenas respira con un temblor imperecedero esperando el momento de exhalar su último suspiro, su amo ya le pidió perdón por ciertos maltratos que le pudo haber propiciado, sus lágrimas son ineludibles, sólo queda pedirle al alma grupal que se lo lleve y que evolucione en una mejor especie.

Aún quedan gratos recuerdos cuando fue adoptado por la hija siendo un agraciado cachorro, luego pasarán al olvido, ésta ya no quiso hacerse cargo al ver la responsabilidad que implicaba el cuido de la mascota. Más de una vez fue víctima de aquella malévola comunidad acari la que penetraba despiadadamente por su piel mediante el uso de sus bocas especializadas en forma de gancho, labrando galerías en la epidermis provocándole lesiones e infecciones que a veces parecían interminables. El amo siempre pregonaba:

--¡Parásitos inmundo! ¿Obra del Supremo? –No creo que estas cosas repugnantes sean parte de la creación._ Hasta terminan hinchados de tanta sangre que se hartan. La hembra la más malvada, probablemente la causante de toda esa irritación por sus secreciones; tan enorme, seguramente deleitándose oviposicionando cada dos o tres días.

A la hija no le quedó más que abdicar a su custodia asumiendo su padre con mucho regocijo. Apesarado por aquél animal sarnoso, acudió al veterinario; tuvo mejoría, con los años fue circundado por otras enfermedades hasta desvanecerse. Ahora su amo echado a morir, rumbo a la inminencia de un notable vértigo, envuelto en la pesadumbre al ver a su gran amigo agonizando, reconoce todos esos sublimes años de servicio y fidelidad, no le queda más que resignarse y la preparación de un merecido funeral; quizás cave un hoyo de 2 ó 3 metros de profundidad y sea sepultado con honores, no así algunos impertinentes prefieren que sean el alimento de los carroñeros, aun así fuera, su querido amigo tiene la certeza de que su ser emanaría hacia el éter. Su amo y señor está consciente de su fehaciente amor al reino animal del cual se enorgullece por esta dicha que le concedió el Ser Supremo. Como todo ser agradecido le acompaña a su diestra tratando de sobreponerse el impacto desmedido que le ocasionará lo inevitable.

ACTIVIDADES.

¿Por qué las garrapatas son consideradas parásitos?

¿Qué mensaje puedes inferir del relato?

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Grano de Oro (Cuento educativo)

18 Febrero 2015 , Escrito por Franklin Sandino Etiquetado en #Mis relatos.

En una finca cafetalera de la denominada cuarta región de Nicaragua, familias enteras se desbordaban con gran entusiasmo a los cortes del aún llamado grano de oro, sabiendo que se aproximaba la navidad la exaltación era mayor. Todos los muchachos y muchachas, adultos y hasta ancianos canasto al hombro con mucho orgullo hacían la labor.

Qué alegría el fin de semana cuando Doña Rosa y sus chavalos recibían su pago, y les alcanzaba para comer y comprar alguna ropita, una forma muy típica y común de sobrellevar la vida para todas aquellas familias de las comarcas aledañas a las fincas cafetaleras de esa Región. Sólo hay que recordar que en ese momento la producción de café era la principal fuente de ingreso de la zona, afirmaba Don Berardo buen cortador, después se hizo dueño de unas manchitas.

Habrían pasado unos treinta años que Doña Rosa dejó de cortar, ya ancianita pero bastante lúcida, fue visitada por unas antiguas amigas, llegaron a su barrio a su casita donde tenía como sesenta años de vivir. Le preguntaron: ¿Y sus hijos que se hicieron? __Creo que vendrán esta navidad, los pobres trabajando muy duro, en lo que les salga, al menos antes aquí cortaban café y ahora que van a cortar, se fueron ilegales al país vecino, para no morirnos de hambre. Qué buenos tiempos aquellos donde toda la familia salíamos a los cortes y garantizamos nuestro pan de cada día.

Recuerdo cuando me levantaba temprano con mis cuatro hijos desde las cuatro de la mañana, tomábamos café con pan y luego rumbo a la finca, donde los esperaba el capataz que asignaba a cada quien su surco. El capataz siempre advertía __¡ya saben, sólo el rojito! __La misma cantaleta de siempre me decían los chavalos, que se rascaban los brazos producto de la comezón, que les habían ocasionado los aradores el día anterior.

Comenzaba la jornada, entre la paralelidad de aquellos surcos, se escuchaba una imbricación de voces, la gente conversaba de cualquier cosa que derivara de sus que haceres cotidianos. Llegaba la hora del almuerzo, muchos ya lo traían, a otros se los llegaban a dejar, al pie de árboles como Cedro o Guanacaste la gente comía muy animada, comentábamos sobre el rendimiento de nuestra labor, terminábamos de almorzar y envolvíamos los platos en mantas de costal harinero; luego reanudábamos la tarea

Al caer la tarde gritaba ¡capataz! ¡Capataz! ¡huuy! __lléveme el saco. Llegaba el capataz se echaba el saco encima y emprendía la marcha al galerón de la finca, donde el café sería medido. Los mozos medían, vertían los granos en unas cajas; luego pregonaban: ¡seis medios y un cuartillo! _venía uno de los familiares del dueño de la finca y apuntaba. Cada quien regresaba a su casa contento con lo que había hecho, los cortes estaban buenos, los arbustos de café, hacían resaltar ese color resplandeciente del grano maduro. Al finalizar desfilaban dos o tres Land Rover, jalando aquellos tráiler abarrotados de sacos con café; directo al beneficio.

¿Y qué pasó por qué ahora tan abatida? _Pues de los cafetales no quedó nada solo polvo y escoria, todo se convirtió en suburbios llenos de pandilleros y ladrones, es lo que se han transformado los jóvenes de ahora, pues no estudian mucho menos trabajan, no es como antes que el trabajo. abundaba _Las amigas escuchaban a Doña Rosa, se le veía toda enardecida.

__De acuerdo, confiemos en Dios en que las cosas van a mejorar __,replicó una de sus viejas amigas __.Sabe, siéntase orgullosa, todos ustedes dieron todo, su labor fue enorme para desarrollar nuestro país. Sé que muchos se lamentan y tienen el deseo intenso de trabajar y es deplorable que se vean imposibilitado ante la embestida provocada por el crecimiento de la población , la gente no tiene donde vivir y la situación económica difícil de soslayar, esta situación afecta nuestra madre naturaleza, la que pide a gritos un aliciente, se ve asediada por la continua desforestación; las quemas prolongadas, el monocultivo, mal manejo de los desechos sólidos, lo que acarrea contaminación en los ríos , la oxigenación del aire por la falta de árboles, especies en peligro de extinción cómo: aves entre ellas urracas, guardabarranco, colibrí etc. reptiles como: iguanas, garrobos, raramente se encuentran. Todo lo que he mencionado conlleva a efectos desbastadores, que nos perjudican y qué decir del cambio climático o seguiremos pensando qué es una superstición. _ ¿Qué podemos hacer?_ Sólo Dios Sabe, Doña Rosa. __Pero no sólo Dios, cada uno deberíamos tomar conciencia y respetar la naturaleza, tomar sólo lo necesario y no seguir ocasionando desastre. __Tienes razón __Me cuentan mis hijos cuando vienen, que en el País vecino la gente respeta un poco más los árboles, los animales y no tiran tanta basura en las calles _ . Es una cuestión cultural, basta con preguntarse ¿ Por qué actuar diferente? _ Las vecinas sintieron que sus palabras despertaron aun más la sensibilidad de aquella anciana y que la conversación tendría sus efectos, quizás fallezca pronto pero la voz ya se propaga, las nuevas generaciones no querrán heredar sólo desastre. _Gracias Doña Rosa, espero vea pronto a sus hijos. __Gracias a Ustedes, me encantó la charla , que Dios las acompañe.

Grano de Oro (Cuento educativo)
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